5 de noviembre de 2009

Sol en Gesell, lluvia en Buenos Aires

Cuando regreso de la siesta el sol pega de lleno contra la ventana. Hubo playa y asadito y sol en el deck. Me preparo un mate para despejarme, Mile y Damián duermen -yo siempre disfruto de esa compañía roncadora-.

Sebo el primero y suena el teléfono: Emilse con su espírutu de siempre, que en Buenos Aires se están cayendo sapos de punta. Es cálido oir su voz, en los últimos días hubo mucha agrasión, mucha malcogida desquitandose y me vino bien la presencia de mis amigas.

-Arreglaste lo de los documentos?
-No, ni me hables. Por eso estoy hoy en la oficina. Me fui a la Plata al pedo...
-Qué bajón!!
-Si pero esas cosas van y vienen, no importan tanto! ¿El sábado a las cuatro?
-Dale.

Me quedo con su frase en la cabeza: las cosas que van y vienen y las que no importan tanto.

Siento que la vida suele ser particularmente benévola conmigo.
Sol en Gesell, lluvia en Buenos Aires.

1 comentarios:

Damián Bacalov dijo...

Poquitos días pero importantes.