10 de noviembre de 2009

Carnaval de Brasil

Cuando uno piensa en Brasil inmediatamente piensa en su ambiente tropical, en sus mujeres hermosas bailando semi-desnudas en carnaval y tal vez todas estas ideas nos lleven a imaginar erroneamente una sociedad mucho más descontracturada y menos hipócrita que la nuestra en relación a los temas de la sexualidad y de la mujer.

Por eso ayer no lograba salir de mi asombro y mi desepción al ver en el noticiero cómo la policia tenía que sacar a una chica de la facultad para resguardarla de una multitud que intentaba herirla y le gritaba PUTA a su paso. El crimen de la rubia había sido concurrir en minifalda, crimen por el cual fue expulsada de la " respetable" institución.

Me pregunté si etábamos en la edad media, me pregunté por los derechos conquistados de los que hablan las superadas que tanto contribuyen a la hipocresía general.

Me pregunté dónde estaban y qué decían los periodistas que denuncian el retrazo del oriente medio dando cuenta de la ignominia en la que hunden a sus mujeres.

Me pregunté cuánta impotencia, cuánta violencia y cuánta imbesilidad se puede soportar a lo largo de una vida.

Me respondí después que una vida no sería lo suficientemente extensa para ver el cambio, que tal vez mis nietas o bisnietas...

que Simone lo creyó posible...

que la "alegría" no es sólo brasilera.

2 comentarios:

Luciana dijo...

bueno basta. me propongo escribir solo si me da alguna felicidad. demasiadas causas perdidas ene el mundo.

Damián Bacalov dijo...

Estúpidos hay en todas partes. Por otra parte... ¿estaba buena la rubia?