Me escapaba para lo de mi abuelo (el mejor refugio que he tenido en la vida, no volví a encontrar uno igual) y escuché sus pasitos chapoteándo atrás: "vamos, vamos, yo te acompaño". La verdad que no necesitaba compañía, por eso huía, pero inútil discutir con mi abuela. Abrió el paraguas y me tomó del brazo, no para sujetarse (nuncca se sujetó a nada) sino para guiárme como un tanguero entre los charcos de lluvia que se formaban en la vereda de don Juan levantada por los paraísos.
Poema iba a ver la novela con la consuegra pero estaba arregladita como siempre. Como los ojos verdes hechiceros que tenía ya no eran los de antes el maquillaje dependía de su buena memoria (que tampoco era la de antes). Tenía un masacote de angel face en las mejillas, un abrigo marrón y una chalina beije. Me hablaba mucho, apurada como siempre, de una tal Ana que vivía por Rivadavia. Durante tanto tiempo escuché las historias de los Malvestiti y de otras familias que ya los conocía íntimamente aunque hubieran muerto antes que naciera yo. Eran sus amigos de la juventud, de cuando estaba recién casada con Miguel y ofrecían cenas con copas de cristal tallado. ( Una buena parte de ellas las rompió mi madre en uno de sus clásicos ataque de nervios). Supongo que por eso la escuchaba siempre con atención, aunque era chica sabía que yo era su puente entre el hoy y el ayer, un ayer dorado perdido sin remedio. Contármelo era la forma de volver, de convencerse de que algo había valido la pena en su vida. De su infncia no, nunca hablaba. Recordaba sólo lo que quería, como yo que vuelvo a esquivar los charcos de aquella luvia lejana aunque sé que no es la de hoy, aunque sé que Poema no era una dulce ancianita, sólo para creerme que algo bueno puedo encontrar aun en mi infancia.
29 de septiembre de 2008
Más conversaciones robadas
Entiendaló Federico, no es nada en su contra pero no me gusta verlo. No me gusta lo que entra con usted cuando llega. No ya lo sé, no tiene ni que decírmelo, yo sé que no es su culpa, que usted no tiene nada que ver. Pero la procesión va por dentro, como dicen, y no pegué un ojo en toda la noche.
26 de septiembre de 2008
De tal palo...
Cuando llega del jardín se cambia el uniforme y se pone las pantuflitas en un único acto automático.
Ayer a la tarde me ayudaba a amasar unas pizas y me dijo:
-Mirá, ahora terminamos esto, nos hacemos un agua pato y nos tiramos a ver Mulán que estoy cansada. Te parece?
No tiene de mí ni lo blanco del ojo, pero es indescriptible reconocese en otro, en pequeños gestos o costumbres, incluso en esquemas de pensamiento que no pretendía contagiarle.
Ayer a la tarde me ayudaba a amasar unas pizas y me dijo:
-Mirá, ahora terminamos esto, nos hacemos un agua pato y nos tiramos a ver Mulán que estoy cansada. Te parece?
No tiene de mí ni lo blanco del ojo, pero es indescriptible reconocese en otro, en pequeños gestos o costumbres, incluso en esquemas de pensamiento que no pretendía contagiarle.
La señorita Peggy (otra vez)
La señorita Peggy está ida, adormecida en un hospital. Abre los ojos y lo ve, pero duda: las drogas ablandan la realidad, le quitan su espesor, la vuelven líquida, inconsistente.
-Es usted, está realmente ahí?
Él la mira muy serio, sin pena. Le pregunta qué le ocurrió realmente, no cree la versión de la madre. Ella no sabe, no recuerda, no puede contar...
- Peggy, levántese y salga de aquí. Lo que sea que la trajo a este lugar nunca ocurrió. Déjelo atrás y avance.
A los pocos días la señorita Peggy está entera y elegante en su despacho, lo mira fijamente. Él no, ya no recuerda lo que nunca ocurrió.
-Es usted, está realmente ahí?
Él la mira muy serio, sin pena. Le pregunta qué le ocurrió realmente, no cree la versión de la madre. Ella no sabe, no recuerda, no puede contar...
- Peggy, levántese y salga de aquí. Lo que sea que la trajo a este lugar nunca ocurrió. Déjelo atrás y avance.
A los pocos días la señorita Peggy está entera y elegante en su despacho, lo mira fijamente. Él no, ya no recuerda lo que nunca ocurrió.
Ring raje
Todos los días volvemos por Italia, a la ida por una vereda a la vuelta por la de enfrente. Es linda la caminata en esta época del año, la doble hilera de paraísos empieza a reverdecer y crean una media sombra alborotada de aves. En una de las casa de esa cuadra hay un gallo que a ella la tiene fascinada por que es el primero que ve en su vida, así que se tomó la costumbre de frenar en el portón y gritar: "co coro có" esperando que el bicho le conteste. Para Milena esa es toda una hazaña.
El caso es que el otro día se asomó la mujer y con cara de pocos amigos me preguntó:
-Qué necesita?
-Disculpe, es que le llama la atención el gallo.
-Me doy cuenta, todos los días lo mismo...
Así que intenté convencer a mi hija de retirarnos rápidamente. Ella comprendió la situación mejor que nadie y siguió viaje con cara de enojo.
Al día siguiente me dijo:
-Vamos a llamar al gallo, quiero verlo.
-Mejor no hija, la señora se enoja.
-Por eso, yo grito "co coro có", te doy la mano y corremos.
No pude resistirme a esa idea que no ponía en práctica desde la infancia y que no sé ni cómo se le ocurrió. Le dí la mano, corrimos, nos reímos mucho. Así es ella, transforma lo malo en bueno y siempre encuentra la manera de reírse de todo.
El caso es que el otro día se asomó la mujer y con cara de pocos amigos me preguntó:
-Qué necesita?
-Disculpe, es que le llama la atención el gallo.
-Me doy cuenta, todos los días lo mismo...
Así que intenté convencer a mi hija de retirarnos rápidamente. Ella comprendió la situación mejor que nadie y siguió viaje con cara de enojo.
Al día siguiente me dijo:
-Vamos a llamar al gallo, quiero verlo.
-Mejor no hija, la señora se enoja.
-Por eso, yo grito "co coro có", te doy la mano y corremos.
No pude resistirme a esa idea que no ponía en práctica desde la infancia y que no sé ni cómo se le ocurrió. Le dí la mano, corrimos, nos reímos mucho. Así es ella, transforma lo malo en bueno y siempre encuentra la manera de reírse de todo.
24 de septiembre de 2008
Ahora
Lola trata de robarse algo del tacho, Flora molesta a Lola y Mili canturrea en su habitación. El sol entra amarillo tenue como a través de un flitro de agua por el sauce del fondo que ya empieza a brotar. Hay ruidos de vida en la casa, hay luz de alma quieta, de espírutu en calma.
El tren se va
Hoy salí de casa para ir a la escuela y me tuve que volver: no hay trenes. Mientras volvía escuchaba cómo Magdalena sopapeaba a un trabajador en huelga y lo responsabilizaba por el millón y pico de usuarios que no podrán viajar hoy gracias a la "falta de solidaridad" de este gremio. Yo quiero agradecerle a la señora Magdalena que me defienda y se preocupe por mí. Pero también quiero invitarla, a ella que es una periodista reconocida, a reflexionar un poco antes de empezar a tirar cascotazos. Gracias Magdalena, pero yo no necesito la "solidaridad"de un pobre tipo al que lo explota el mismo sistema que a mí, necesito que el estado cumpla con la función que le corresponde que es entre otras cosas garantizar el derecho a un empleo digno.
Se suele pensar, cuando uno habla del estado, que se hace referencia al gobierno. Más específicamente, que uno exige que el gobierno le de algo que en principio pertenece al propio gobierno. El estado es algo que todos conformamos, por lo tanto no le corresponde a nadie otorgar o negar lo que representa, pero eso se lo dejo a mi colega el profe de cívica que hoy tampoco pudo ir a la escuela.
Se suele pensar, cuando uno habla del estado, que se hace referencia al gobierno. Más específicamente, que uno exige que el gobierno le de algo que en principio pertenece al propio gobierno. El estado es algo que todos conformamos, por lo tanto no le corresponde a nadie otorgar o negar lo que representa, pero eso se lo dejo a mi colega el profe de cívica que hoy tampoco pudo ir a la escuela.
23 de septiembre de 2008
La vida es sueño
Las cosas siempre son como las sueño, no importa qué pase cuando me despierto, el tiempo y la lógica me dan la razón.
"Extraño, extraño y sintomático" venía pensando en el colectivo entredormida: las mismas palabras, Yamila llegó a la misma conclusión que Elena y usó la mismas palabras aunque ni se conocen y hay generaciones entre ellas.
Yo ya lo sabía por que lo había soñado, había soñado esa nuca y su sordera selectiva con la misma impotencia con que la vivía sin confesármelo.
Ahora intento dormirme (en el sueño tiene que estar la respuesta, la solución o lo que sea) pero no lo consigo. Hay una especie de irrealidad que me arroja al insomnio.
Noelia de 5to "B" para el taller de escritura.
"Extraño, extraño y sintomático" venía pensando en el colectivo entredormida: las mismas palabras, Yamila llegó a la misma conclusión que Elena y usó la mismas palabras aunque ni se conocen y hay generaciones entre ellas.
Yo ya lo sabía por que lo había soñado, había soñado esa nuca y su sordera selectiva con la misma impotencia con que la vivía sin confesármelo.
Ahora intento dormirme (en el sueño tiene que estar la respuesta, la solución o lo que sea) pero no lo consigo. Hay una especie de irrealidad que me arroja al insomnio.
Noelia de 5to "B" para el taller de escritura.
22 de septiembre de 2008
Alter ego
Recorro las páginas del último libro con la inquietante sensación de estar descubriendo mi alter ego. Hay varios puntos notables pero el más insignificante fue el que me divirtió. Manuel vive haciendo listitas de cosas: cosas que hacer, cosas que comprar, que escribir, gente a quien llamar...Hasta que llega un momento en que uno de los items de su lista es: "hacer la lista para..."
Increíble, yo creía que era la única enferma capaz de llegar a ese punto. Mi marido hace años que se ríe y se desespera por mi adicción a las listas:)
Increíble, yo creía que era la única enferma capaz de llegar a ese punto. Mi marido hace años que se ríe y se desespera por mi adicción a las listas:)
19 de septiembre de 2008
Aniversario
Cuando llegué a la casa de Pavón tenía dieciseis años, una cintura un poco más breve y una sensación de desconcierto (en esa situación en particular y en la vida en general) que poco a poco fui perdiendo. El salió con aires de arrogancia y su guitarrita al hombro. LLevaba un jean muy gastado, una camisa suelta verde claro y el pelo corto. Saludó sin mirar a nadie, se subió al Taunus y se fue (pero volvió al rato ).
-Qué te pareció Damián?
-Nada, qué me tiene que parecer.
En realidad era la respuesta de una adolescente preocupada por contrariar a su madre. Yo acababa de conocer a la persona que iba a cambiar mi vida para siempre. Ese día, con ese muchachito y su guitarra, empezaban el futuro y el pasado.
-Qué te pareció Damián?
-Nada, qué me tiene que parecer.
En realidad era la respuesta de una adolescente preocupada por contrariar a su madre. Yo acababa de conocer a la persona que iba a cambiar mi vida para siempre. Ese día, con ese muchachito y su guitarra, empezaban el futuro y el pasado.
17 de septiembre de 2008
Buenos motivos
...ya no tenía sino una idea en la cabeza: volver a empezar. La pasión que acababa de nacer se conservó durante más de veinte años, sólo la edad la venció...
De cada punto de vista esperaba una revelación. Recobraba tenaz la misión de arrancar las cosas a su noche. ( al olvido y a la nada)
p.100. "La plenitud..."
De cada punto de vista esperaba una revelación. Recobraba tenaz la misión de arrancar las cosas a su noche. ( al olvido y a la nada)
p.100. "La plenitud..."
Borrador
Cambiarme apurada y salir, me gusta mi saco viejo. Me atrevo a ser como él. Mili triste, converso, mili feliz en la puerta del jardín.
Ya en la escuela: entro, chicos en el aula. Las chicas me miran el saco y cuchichean, las miro, se van. (No debí ponerme este saco si no me la banco, empiezo a recordar que ya desde musimundo me gastan por ese saco de "pantera rosa". Después de todo no soy como él, a mí sí me importa...)
En el aula: me saludan bien, me siento mejor, lindo saco/qué buen saco. Espero, no hay sarcasmo: no te parece anticuado?, ni ahí profe me gusta/ sí, está bueno y el pelo...
Tanto por un saco.
A mí me quedaría bien su saquito intelectual.
Me quedaría?
Ya en la escuela: entro, chicos en el aula. Las chicas me miran el saco y cuchichean, las miro, se van. (No debí ponerme este saco si no me la banco, empiezo a recordar que ya desde musimundo me gastan por ese saco de "pantera rosa". Después de todo no soy como él, a mí sí me importa...)
En el aula: me saludan bien, me siento mejor, lindo saco/qué buen saco. Espero, no hay sarcasmo: no te parece anticuado?, ni ahí profe me gusta/ sí, está bueno y el pelo...
Tanto por un saco.
A mí me quedaría bien su saquito intelectual.
Me quedaría?
Conversaciones robadas
Cuando entré la vi muy cruzada de patas, aletargada ahí, el codo apoyado sobre la mesa, entonces tuve que contenerme de preguntarle: "qué estás haciendo acá?". Y lo hubiera hecho si no tuviera la plena conciencia de que ella misma lo ignora.
16 de septiembre de 2008
Bajo del 506 y cruzo la calle principal en dirección a la parada, miro vidrieras al paso intentando llegar al 74 contra reloj y mientras tanto tengo la certaza de que esta noche, antes de dormir, este será el único momento que recuerde del día.
12 de septiembre de 2008
Sade
El Marqués prepara una puesta dramática durante su cautiverio: va y viene enérgico dirigiéndo, impartiendo instrucciones, definiendo el vestuario, el decorado. Los demás prisioneros obedecen sin discusiones y con evidente entusiasmo, sólo una muchcacha muy joven lo cuestiona:
-Por qué hace todo esto? No comprende la situación en la que estamos? Podríamos morir todos mañana!
El Marqués gira hacia ella sin inmutarse y responde:
-Por eso lo hago.
-...
-Tengo el vestuario para usted.
Ella cambia de expresión y sube al escenario.
-Por qué hace todo esto? No comprende la situación en la que estamos? Podríamos morir todos mañana!
El Marqués gira hacia ella sin inmutarse y responde:
-Por eso lo hago.
-...
-Tengo el vestuario para usted.
Ella cambia de expresión y sube al escenario.
11 de septiembre de 2008
Con él
Cuando logré emerger de la boca del subte ya no recordaba por qué estaba ahí o si valía la pena. Un tipo bajito me interrogaba insistentemente pero no me asusté: sabía que afuera me esperaba él. Me paré en el cordón de la vereda, enfrente el Alto Palermo brillaba (había caido la noche mientras andaba en gusano bajo tierra) y en medio de la multitud atropellada lo vi, inquieto, celular en mano.
Las cosas no serían lo mismo sin él, ni lo genial -como lo de ayer- sería tan genial.
Soy valiente porque está conmigo, enfrento mis demonios (en este caso Link) porque está conmigo y porque yo estoy con él.
"Si te quiero/ es porque sos/ mi amor/ mi cómplice/ en todo"
M. Benedetti (creo)
Las cosas no serían lo mismo sin él, ni lo genial -como lo de ayer- sería tan genial.
Soy valiente porque está conmigo, enfrento mis demonios (en este caso Link) porque está conmigo y porque yo estoy con él.
"Si te quiero/ es porque sos/ mi amor/ mi cómplice/ en todo"
M. Benedetti (creo)
10 de septiembre de 2008
De vuelta al pago
Se bajó del colectivo y respiró hondo el aire contaminado de la estación como si estuviera en pleno campo: "mi pago" (los ojos de Martín se entrecerraron). La idea me llamó la atención en un chico de catorce años, pero sobre todo la sensación compartida, la de haber salido al fin de ese lugar al que no pertenecemos. En Logchaps el aire estaba viciado por los colectivos, pero a él le parecía puro y limpio. Tal vez por eso me dió por jugar a la mamá con él, por hablarle en ese tono y acompañarlo. Tal vez por que teníamos el íntimo sentimiento de estar tan lejos de casa, tan lejos de estar a salvo, tan lejos...
Hoy cuando me desperté una idea ajena a mí me asaltó: "qué bueno que no fuí". Es extraño por que en general no soy así. El cielo plateado me daba la razón, pero de qué?. Entonces empecé a entender por qué cada vez me disgustaba más ese lugar y por qué resultaba cada vez más remoto. Recordé el episodio de Martín, su frasecita y su expresión relajada mientras la decía y tuve que admitir que a veces no son los grandes escritores los que ponen en palabras lo que sentimos sin saberlo.
Hoy cuando me desperté una idea ajena a mí me asaltó: "qué bueno que no fuí". Es extraño por que en general no soy así. El cielo plateado me daba la razón, pero de qué?. Entonces empecé a entender por qué cada vez me disgustaba más ese lugar y por qué resultaba cada vez más remoto. Recordé el episodio de Martín, su frasecita y su expresión relajada mientras la decía y tuve que admitir que a veces no son los grandes escritores los que ponen en palabras lo que sentimos sin saberlo.
9 de septiembre de 2008
Al ruedo
Hoy volví a un acto público después de mucho tiempo. Me tomé el día en la técnica, después de lo que me enteré no me da culpa no cumplirle a esa gente y ya hacía semanas que no había acto por diversas cuestiones. En fin, me di cuenta que no estoy tan mal posicionada pero la cosa está más peliaguda que nunca. Me encontré con el profe de historia y con mi compañera del año pasado, gente que está más o menos como yo. Pasé por la librería a comprar algunas cositas para organizar mis papeles y me volví a casa con el mp3: "A veces se me olvida que sólo soy espectador", en ciertas cosas puede ser pero en esto YA NO.
8 de septiembre de 2008
Sábado 6
Nos despertamos muy temprano, como a las ocho, y nos tomamos unos mates mientras Damián dormía. Más tarde nos cambiamos y salimos. Llovía muchísimo, siempre que uno no maneje y tenga plena confianza en el conductor, es cálido deslizarse en auto entre la tormenta. Hicimos unas compras, Mili lloró un poco gracias a un señor intolerante a los niños y volvimos a cocinar algo sencillo pero casero. Siesta (muuuuucha), guitarra, peli (la tele no anda).
5 de septiembre de 2008
Tiempo de tobogán
Juega entre los nenes vestida de celeste, la carita encendida, sonriente. Abraza a la nueva maestra, se lanza en picada desde el tobogán y la vida pasa más o menos con ese vértigo de tobogán. De algún modo los tres nos estamos lanzando. Y ya me veo como en la imágen de una película linda y lenta volviendo con ella de su escuela. Veo la escena desde atrás, abarcando la calle abovedada de plátanos, caminando despacito de la mano al atardecer mientras el tiempo pasa, corre, vuela.
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